La única verdad es la que se puede probar

Una escéptica abogada se ve obligada a luchar contra
todos los vicios del sistema judicial para recuperar su
vocación y la fe en la justicia.
sinopsis completa

Estreno 23 de Marzo

El Peso de la Ley - Afiche

JOHANN SEBASTIAN BACH ES CITADO A DECLARAR EN TRIBUNALES

Era un reto para nosotros la idea de usar material de Bach para piano en esta historia de abogados que parecía pedir una banda sonora clásica de películas del género.

Para integrar su música fue clave tanto la idea de que el personaje de María Onetto escuchara casetes de Bach en su oficina, como la pieza de títulos inicial. Como ocurre seguido en el cine, por un “afortunado accidente” el director mandó un archivo equivocado para la secuencia de títulos del primer corte, y esa música, mágicamente, establecía el tono del film, y el uso del piano tanto en las secuencias del pueblo como en los tribunales.

Hoy en día es imposible imaginarse "El Peso de la Ley" sin esa música.

banda sonora completa

La profundidad y genialidad de Bach podían darle un tono particular al trabajo y una unidad compositiva usando pocas piezas relacionadas entre sí: las "familias" de piezas de El Clave Bien Temperado y de la Suite Francesa en Do Menor, y trabajar con ellas también para la música incidental. El arduo esfuerzo de Cecilia Pugliese, directora musical de la banda sonora, pianista e intérprete, fue lo que permitió utilizar las mismas piezas enteras, parcialmente, o adaptadas en su tonalidad e interpretación o incluso intervenirlas melódicamente.

Aquí están las versiones diferentes de algunas de ellas que incluyen: un viejo tango en disco de pasta con guitarra y bandoneón que se escucha en el bar (que es en realidad una pieza de Bach), y hasta una espantosa música ambiental para una tienda de ropa que haría revolcarse en su tumba a Johann Sebastian.

ORIGEN DEL PROYECTO

El germen de EL PESO DE LA LEY es un expediente real. Uno de esos expedientes tan absurdos que los abogados se lo pasaban entre ellos como un chiste. Pero hubo personas que padecieron las decisiones de ese expediente, seguramente por las condiciones sociales a las que pertenecían.

En la investigación que se realizó durante el proceso de guión, y en las numerosas entrevistas, lo más revelador era la evidente lucha de las personas que trabajan en el sistema judicial por no convertirse en escépticos, burócratas, cínicos, o las tres cosas a la vez. A tal punto que a cada uno que se le preguntaba por qué había decidido estudiar derecho, palabras más, palabras menos, la respuesta era “porque era muy ingenuo”.

La investigación parecía abrir más preguntas que respuestas… ¿El sistema legal hacía eso con ellos o las personas que trabajan allí son las que le hacen eso al sistema legal?

En esa investigación surgieron frases como: “Nunca defendí a un inocente en 20 años de carrera, no me tocó”, “La justicia no existe, existe lo que se puede probar.

Lo que no está en el expediente no está en el mundo”, o "La letrada es tan idiota que ese va a ir preso por portación de abogada". Muchas de esas frases están hoy en la película.

Tal vez una profesión que en sí misma encarna un conflicto. Parecía que abogados, jueces, fiscales y hasta secretarios no solo tenían que luchar contra sus oponentes en sus litigios legales, si no que también tenían que luchar por vencer la propia apatía y los conflictos cotidianos que les despertaba el mismo sistema legal.

Así es como EL PESO DE LA LEY entre muchas otras cosas es hoy una historia sobre el conflicto de esa vocación particular. Vista por el común de los mortales como si "la justicia" existiera.

¿Cómo sobreviven el sistema judicial aquellos que trabajan en él?

La película habla del peso que cargan no solo las víctimas o los acusados, si no también aquellos que trabajan en el sistema judicial. La historia de cómo hacen para sobrellevar todos ellos, EL PESO DE LA LEY.

FERNAN MIRAS

EL PESO DEL EXPEDIENTE

Cuando la realidad supera la ficción PELIGRO DE SPOIL - Ver expediente

El expediente real en el cual se basa EL PESO DE LA LEY era por momentos tan absurdo que incluso a pocas semanas de empezar el rodaje, los guionistas decidían eliminar datos de la realidad porque en el guión corrían el riesgo de afectar su verosimilitud y ser "demasiada ficción".